Es de público conocimiento que  no se encuentran garantizadas las condiciones normativas de bioseguridad para la atención rutinaria,  considerando por un lado, el desabastecimiento  de insumos y/o precios exagerados en el mercado; y por otro, lo establecido por las normas internacionales que aseguran que el riesgo de contagio del coronavirus, en nuestra profesión, es del 95%.

Claro está, que sería un riesgo muy alto; considerando que lo más importante, en estos momentos, es la SALUD.

De esta manera estaríamos colaborando, como profesionales de la salud que somos, en evitar el colapso del sistema sanitario, y por otra parte en el uso racional de elementos preventivos tan necesarios para los profesionales de primera línea.